La elaboración de un diagnóstico es el primero de los ejercicios que demanda todo proyecto de incidencia ciudadana, un ejercicio de investigación que persigue la descripción clara de la situación que se busca modificar y, la identificación de la acción u omisión gubernamental que posibilita la permanencia de esa situación.

A la primera actividad la nombramos diagnóstico situacional, mientras que a la segunda la definimos como diagnóstico estratégico.

El diagnóstico situacional nos permite:

  • Describir una situación inicial,
  • Problematizarla y
  • Presentar propuestas de mejora encaminadas a un escenario final diferente.

Por su parte, el diagnóstico estratégico nos permite la identificación de:

  • Nuestra problemática en un curso de la acción pública,
  • Actores que coinciden en ella con sus respectivos recursos que favorecen el escenario presente y
  • Las capacidades que en ese entorno poseemos para diseñar e implementar una estrategia de incidencia para la resolución de la problemática planteada.

En los siguiente enlace encontrarás los recursos necesarios para desarrollar un diagnóstico de incidencia ciudadana, un Manual para elaborar este tipo de diagnósticos y ejemplos de otros diagnósticos realizados con esta metodología para elaborar el tuyo, el que eventualmente también podrás compartir.